Love Songs (Las Canciones de Amor), de Christophe Honoré. Francia, 95´lunes, 21 de abril de 2008
crítica: Les Chansons d´Amour
Love Songs (Las Canciones de Amor), de Christophe Honoré. Francia, 95´crítica: Running in Madness, Dying in Love
Kyosho joshi-ko (Corriendo a lo loco, muriendo de amor), de Koji Wakamatsu. Japón, 77´Otra sobre incesto que no es tal. Una dama observa cómo su marido policía golpea con furia a su joven hermano y decide intervenir mediante un balazo accidental que detiene la violencia física y da comienzo a otra clase de violencia, interna y sofocante. La culpa por el deceso de su marido la lleva a pensar en suicidarse, momento en que su hermano interviene para detenerla a tiempo y ofrecerle huír junto a él. En la huída los llantos y las crisis aumentan al ritmo de las escenas eróticas (pasan a ser pareja) y ambos deberán padecer una purificación bastante dolorosa para dejar de sentir esas culpas que los carcomen. Logran la preciada purificación, pero sobre el final el regreso de un muerto-vivo complica todo y enfrenta a la dama a una elección que anula automáticamente -y se agradece- cualquier posibilidad de final feliz. Otro film de Wakamatsu en el que una trama aparentemente sencilla (en estructura) recibe tratamiento visual e interpretaciones dignos de la mejor pesadilla. Sus escenas, aún bonitas, no dejan de ser impresionantes por todo lo que sucede dentro de ellas. Vaya como ejemplo la secuencia purificatoria, que dentro de sus bellos contrastes cromáticos -sangre en la nieve- sugiere un terrible empalamiento.
* * * 1/2
Daniel Celina
domingo, 20 de abril de 2008
bonus: Todos los premios, todos
Mejor Película: “Intimidades de Shakespeare y Víctor Hugo”, de Yulene Olaizola (México).
Mejor Director: Lance Hammer por “Ballast” (EE.UU.)
Mejor Actor: Kang Sheng Lee por “Help Me Eros” (Taiwán)
Mejor Actriz: Liu Dan por “Night Train” (China).
Premio Especial del Jurado: “Night Train”, de Diao Yinan (China)
Mención Especial: “Profit Motive and the Whispering Wind”, de John Gianvito (EE.UU.).
Mención Especial: “Una semana solos”, de Celina Murga (Argentina).
Selección Oficial Argentina
El premio de “Mejor película” fue para “Unidad 25” (foto), de Alejo Hoijman, una co-producción argentino- español-francesa sobre un pabellón carcelario únicamente habitado por creyentes evangélicos, en la cárcel de Olmos. El jurado expresó que la eligió “por su buen desarrollo de una narrativa clásica sobre la condición social”.
La distinción como “Mejor director” le correspondió a Gonzalo Castro por “Resfriada”, que según el dictamen del jurado plasma allí “una sutil y sofisticada manera de traducir ideas cinematográficas en una primera película”.
Además hubo “Mención especial” para “süden”, de Gastón Solnicki, “por su afectivo y modesto retrato sobre el proceso y la creencia artística”; y Premio Especial del Jurado Kodak - Cinecolor Argentina para “Historias Extraordinarias”, de Mariano Llinás, “por lograr un tributo audaz al poder redentor de contar relatos”.
Otros
* Premio Asociación Cronistas Cinematográficos Argentinos
Mención Especial: “Construcción de una ciudad”, de Néstor Frenkel
Primer Premio: “süden”, de Gastón Solnicki
* Premio ADF
Mención Especial: Peng Jung Liao por “Help Me Eros”
Premio: Jing Song Dong por “Night Train”
* Premio SIGNIS
Mención: “Correction”, de Thanos Anastopoulos
Por su cuidadosa construcción, concebida para no revelar detalles claves de la trama, mientras nos guía en un proceso de identificación con el protagonista, un ex convicto griego que enfrenta el significado y las consecuencias de su delito, en un contexto de violencia futbolística y xenofobia.
Mención: “Cochochi”, de Israel Cárdenas y Laura Amelia Guzmán
Por su relato, contado con gran sencillez, sobre el viaje que emprenden dos niños de una comunidad indígena mexicana para llevar medicinas a un pariente, y que deviene un aprendizaje sobre la responsabilidad por las decisiones tomadas.
Premio: “Ballast”, de Lance Hammer
Por su estilo realista y despojado, que se contrapone en forma muy lograda a la complejidad de la trama, y por mostrar cómo una familia afroamericana, en el delta del Mississippi, lucha por sobreponerse a circunstancias extremas, abriéndose a la posibilidad de un perdón y reconciliación incondicionales.
* Premio FIPRESCI
“Ballast”, de Lance Hammer
* Premio Derechos Humanos
Ex Aequo: “Mi vida dentro”, de Lucía Gajá y “Profit Motive and the Whispering Wind”, de John Gianvito
* Selección Oficial de Cortometrajes: los tres premiados sin distinción de importancia ni orden son: “El contrabajo”, de Alejo Franzetti; “Ahendu nde sapukai” (Oigo tu grito), de Pablo Lama; y “Fedra o la desesperación”, de Gustavo Galuppo.
* Cine del Futuro: “Llavallol”, del Grupo Tierra en Trance
* Premio Revista Ñ y Cinecolor Voto del Público
Mejor película Argentina: “Historias Extraordinarias”, de Mariano Llinás
crítica: Violent Virgin

Violent Virgin (Virgen violenta), de Koji Wakamatsu. Japón. 1969. 66´
Wakamatsu quizá sea la gran revelación de esta edición del Bafici, no por desconocido sino más bien por la efervescencia que despertó su obra entre los cinéfilos concurrentes a las salas. Violent Virgin, en ese contexto, es uno de los trabajos que mejor representa el lugar de este director en el cine de vanguardia oriental.
Con un estilo que supera por mucho la impronta de sexo y violencia remixada (y en comparación, light) de Russ Meyer, este breve y contundente opus cuenta con efectividad y crudeza el derrotero de una pereja de amantes secuestrados y vejados a la vera de una ruta. Los responsables del hecho maltratan al muchacho y crucifijan a la ninfa en nombre de un jefe que busca hacer pagar una falta.
En radical blanco y negro con manchas de color hacia el final, VV es, por lejos, una de las propuestas más virulentas y atractivas de un festival que apostó, con gracia y felicidad, por las vueltas de tuerca paridas por un director que hoy sigue dando pelea y clavando discurso en el cine universal.
* * * *
Daniel Castelo
crítica: Une vieille maîtresse

Une vieille maîtresse (Una vieja amante), de Catherine Breillat. Francia. 2004. 110´
Romance jugado en la Francia del siglo XIX. El, un galán empedernido, a punto de casarse con la rubia más anodina del territorio. Ella, su amante por más de una década, con una sexualidad desbordante, sexy hasta la subversión y, por sobre todo, tan enamorada de él como él de ella.
La historia parece ser una de esas pequeñas épicas románticas de época, con mucho diseño de vestuario y escenografías plagadas de viejo estilo y glamour barroco. Pero hay algo más, y es el refilón erótico, que cuando explota en pantalla hace que todo lo demás sea casi una anécdota. La culpable de esto es Asia Argento, ex nena de papá Darío, hoy, con apenas 32 años, casi una veterana de la heroicidad sexual todo terreno.
Une vieille... triunfa en la no convencionalidad de la forma en que se muestra la relación erótica y, más que nada, en el protagonismo del perfil femenino por sobre el del hombre, aquí reducido a un cómodo segundo plano.
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Daniel Castelo
crítica: Songs from the Second Floor
Sanger fran andra vaningen (Canciones desde el segundo piso), de Roy Andersson. Suecia, 98´crítica: Higurashi

Higurashi, de Hirosue Hiromasa. Japón, 103´
Higurashi demuestra que la ausencia de diálogo a veces puede resultar bienvenida, pues nos permite focalizar la atención en otros elementos que se suceden mientras tanto. Aunque algunas veces, no. Un joven sin empleo deambula por allí mientras su madre le prepara el almuerzo todas las mañanas junto a pequeñas notas llenas de cariño e interés. Un vendedor de suscripciones debe tanto -pero tanto- dinero que los acreedores terminan raptando a su hija y confinándola en un departamento/cabaret donde, por alguna razón, acude la madre del joven desempleado para ofrecer sus servicios como meretriz. Las conexiones ya están planteadas y Higurashi se limita a la observación de las mismas, desde una distancia respetable -a nivel físico al menos- que no implica que no nos involucremos siquiera un poco en ciertos brotes que tal vez resulten sorpresivos, como el joven emulando el canto de las cigarras nocturnas (las higurashis del título). Podría interpretarse como la historia de dos hombres (el joven desempleado y el acreedor con cara de buen tipo) buscando a sus mamás. O como la historia de un hombre (el vendedor de suscripciones) buscando a su hija. Personas buscando personas. Y ninguna de las historias cierra del todo, aunque la canción del final transpire buena onda por los cuatro costados.
* * 1/2
Daniel Celina
crítica: The Old, Weird America
The Old, Weird America: Harry Smith´s Anthology of American Folk Music, de Rani Singh. EE.UU, 90´Daniel Celina
sábado, 19 de abril de 2008
crítica: Smiley Face

Smiley Face, de Gregg Araki, USA 2007, 88’
Con la energía de Trainspotting aunque sin reflexiones en absoluto y un tono puramente cómico y delirante, Smiley Face es ni más ni menos que un chiste más sobre drogones y jóvenes sin nada que hacer en la vida. Pero, como chiste, hay que reconocer que no es malo y cumple su cometido: entretiene, en buena medida gracias a la notable actuación de Anna Faris (la rubia –a veces morocha- de las Scary Movie), quien reafirma sus grandes dotes para la comedia. Un mensaje ambiguo deja picando la pregunta de si será éste un film a favor o en contra de las drogas, aunque tampoco importa demasiado ya que, después de todo, los junkies solo quieren divertirse.
* * *
-Mariano Torres-
crítica: Let The Right One In

Let The Right One in, de Tomas Alfredsson, Suecia 2007. 114’
El panorama nocturno que trajo este Bafici sigue deslumbrando por la excelencia de la mayor parte de sus propuestas. Let The Right One In merece una doble mención en ese sentido, no solo por ser un film independiente de factura técnica impecable, sino por, además, encontrarle una vuelta original y fresca al subgénero de vampiros en el séptimo arte. La historia de un niño que entabla una tierna pero peligrosa amistad con una jovencita vampira, cautiva por la crudeza y sinceridad con la cual se exploran sentimientos tan humanos como el amor, el dolor, la pérdida y la venganza. Todo sin olvidar en ningún momento que, además, se trata de un film de género.
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-Mariano Torres-
crítica: Suyikaki Western Django

Suyikaki Western Django, de Takashi Miike, Japón. 2007. 121´
Se sabe que Takashi Miike es uno de los cineastas orientales más inclasificables y prolíficos del momento (filma un promedio de 2 o 3 films por año), y se sabe que, básicamente, de él se puede esperar cualquier cosa. Generalmente, eso es algo bueno, aunque en el caso de Suyikaki... la clasificación casi cae en esa sola afirmación: es cualquier cosa. Con una mezcla de delirios nipones condimentados por una buena dosis de cultura pop americana, el film de Miike parece más un capricho de Quentin Tarantino (quien, de hecho, tiene un rol secundario pero decisivo en la película) que una obra del director de films de culto como Audition, Ichi The Killer y hasta la surrealista Gozu. No obstante, este western rinde tributo a los grandes como Sergio Leone y, eso sí, lo hace con un diseño de producción y arte impresionante. Es eso justamente lo que salva a Suyikaki Western Django del olvido.
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Mariano Torres
crítica: Antes que el diablo sepa que estás muerto

Before the Devil Knows You´re Dead (Antes que el diablo sepa que estás muerto), de Sidney Lumet. EE.UU. / Gran Bretaña. 2007. 117´
El viejo zorro está de vuelta y con la efervescencia de siempre. Sidney Lumet (12 hombres en pugna y Tarde de perros, para más datos) clava su pata clásica en el festival indie argento con esta historia sobre dos hermanos que planean asaltar la joyería de sus padres, con el mal tino de que algo sale como no debía y todo se complica demasiado.
Un guión fragmentado al estilo Pulp Fiction, un puñado de actuaciones excelentes (Philip Seymour Hoffman, Ethan Hawke) y un desarrollo dramático que mezcla sus ingredientes con la tradición del mejor policial urbano.
Si hacía falta un toque del mejor Hollywood en medio de tanto impulso rupturista y pretención de vanguardia, el abuelo Sidney (con 83 años a cuestas) es quien lo trajo, y de la mejor manera posible.
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Daniel Castelo
crítica: Zoo
Zoo, de Robinson Devor. EE.UU, 80´crítica: Cargo 200
Gruz 200 (Cargo 200), de Aleksei Balabanov. Rusia, 90´¡Otra de Balabanov! Este individuo es un pícaro manipulador que en la primera media hora de metraje te arranca sonrisitas nerviosas y después te pega un martillazo en la cabeza. La hija de un renombrado miembro del Partido Comunista cae en las garras (nunca mejor dicho) de una auténtica bestia policial decidida a llevar el término ultraje hasta las últimas consecuencias. El hecho de someter a la damita con una botella de gaseosa termina resultando casi una caricia respecto de lo que viene después, y eso que después (casi) no hay abusos sexuales explícitos. Mientras tanto (secuencias intranquilizantes de un mismo tiempo en diferentes lugares de por medio), un catedrático -también comunista- se emborracha, se siente triste e incapaz de hacer absolutamente nada, entra en crisis y comienza a jugar con la idea de bautizarse... al mismo tiempo que una ex-compañera del policía animal emprende un viaje con destino fijo en el ajusticiamiento. Hay escenas terribles (exponerlas no sería conveniente) que pueden convertir una acción suave -leer correspondencia, por ejemplo- en uno de los actos más espantosos de la historia. Y hay un final que, reparador a medias, no nos quita la incomodidad. Otro mazazo de Balabanov, del otro lado de la vereda respecto a It Does Not Hurt (al menos en cuanto a temática, no así en densidad y calidad de ejecución) y que nos hace pensar que se trata de un realizador que se atreve a casi cualquier cosa y que no le sale para nada mal. El catálogo hace mención a cierta similitud de este film con los primeros trabajos de Wes Craven. Es muy cierto y muy claro al menos durante la primera media hora (el momento de las sonrisitas nerviosas), luego de eso la similitud con Craven encuentra sustento en el recurso de montaje paralelo que intranquilizó a todo el mundo en The Last House on the Left. Aquí también el recurso intranquiliza, tanto como la anciana de pelo hirsuto y sonrisa inocente que mira TV todo el día.
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Daniel Celina
crítica: The Rebirth
Ai no yokan (El renacimiento), de Masahiro Kobayashi. Japón, 102´Un hombre y una mujer que no quieren cruzarse –hay una muerte de por medio que conecta a ambos- transcurren en algo parecido a lo cotidiano hasta que tarde o temprano se enfrentan, como en la foto que ilustra esta entrada. Eso "parecido a lo cotidiano" se puede traducir de dos maneras: tedio absoluto o –según el catálogo del bafici- máxima potencia cinematográfica. Cada uno hace lo suyo: El hombre trabaja en una fundición y la mujer cocina en el asilo donde el hombre transcurre sus cenas y sus noches. Las situaciones se repiten una y otra vez al límite de una supuesta purificación (el fuego de la fundición no funciona en ese sentido, al menos para quien suscribe) que puede resultar en experiencia inaguantable como en -otra vez según el catálogo- una extrema experiencia catártica. La similaridad de planos y ubicaciones puede colocar en una posición de impaciencia que quizá genere intriga apenas se note algo que desentone (en este caso, pequeños obsequios que hombre y mujer comparten mutuamente), y ello puede avivar las ganas de ver qué sucede después.
Pero como después tampoco sucede mucho (ninguno de los dos emite una sola palabra hacia el otro) concluís la experiencia con la sensación de que no obtuviste -ni ellos obtuvieron- casi nada. Es sólo una opinión, quizá se trate de un gran film, sumamente difícil de digerir e interpretar.
* *
Daniel Celina
crítica: Go Go Tales

Go Go Tales (Cuentos a go go), de Abel Ferrara. EE.UU. 2007. 96´
Abel Ferrara cruzó la línea hace tiempo y podría decirse que es prácticamente inimputable. Su cine está en período Say No More y todo lo que haga pareciera estar marcado por el don de hacer ley todo capricho.
Go go tales es sobre un cabaret en decadencia, o mejor, sobre un cabaret que siempre fue decadente y parece haber entrado en sus últimas horas. También sobre el regente del lugar, que acaba de ganar la lotería pero no encuentra el billete de la fortuna. Y también sobre las chicas que trabajan en el lugar, exóticas (y no tanto) bailarinas delgadas, putas que no llegan a la prostitución explícita pero hacen lo suyo por un par de billetes truchos ("de El Estanciero", según el subtitulado argento) colocados con propiedad en su ropa interior.
Ferrara no se ahorra planos lujuriosos sobre los bien dotados cuerpos de las ladies, sobre todo a la hora de retratar a la Monroe de Asia Argento, con toda su ya conocida carga de sexualidad agresiva, aquí al punto de darse besos en la lengua con un perro.
Willem Defoe compone con solvencia a su freak de turno, por momentos genialmente patético y siempre listo para la mueca bizarra que le otorga al film el paso más allá de la frontera del cine malo, lo cual logra colocarlo en el universo del todo-vale, en el agujero negro del que don Abel no parece querer salir, y donde tan cómodo y feliz se lo ve.
* * * 1/2
Daniel Castelo
viernes, 18 de abril de 2008
crítica: Resfriada

Resfriada, de Gonzalo Castro. Argentina. 2008. 96`
Una de las sorpresas del cine argentino en esta nueva edición del Bafici. Resfriada es, antes que ninguna otra cosa, un trabajo de desestabilización para todo aquel que ingrese a la sala de proyección sin la certeza de estar ante un documental o una obra de ficción.
Gonzalo Castro (que además de dirigir, actuó, escribió, hizo la foto, el montaje y el sonido) plantea el derrotero de una chica en crisis con su novia y que en el trance va a pasar unos días a la casa de un amigo de su hermano. Hecho que se ve atravesado por la edición de un libro sobre Manuel Puig y la conflictiva relación entre ella y su hermano.
La película se mueve entre una formalidad correcta, cercana más al documental-reality que a la ficción, armada en base a (des)encuadres y un puñado de actuaciones naturalistas, lo que, sumado al no-género en el que se ubica, hace que el trabajo pueda acomodarse sin mayores inconvenientes en un espacio al que podríamos definir como post-nuevo-cine argentino.
Y en épocas de un cine que prefiere reciclar una y otra vez las mismas ideas, temáticas y formas, hablar de post-loquesea, es un acontecimiento que vale la pena celebrar.
* * * 1/2
Daniel Castelo
jueves, 17 de abril de 2008
crítica: Funny Games

Funny Games (Juegos divertidos), de Michael Haneke. EE.UU. / Francia / Alemania / Italia. 2007. 111´
Cualquiera que haya visto la versión original de 1997, sabe que Funny Games es el trabajo más subversivo y radical de Michael Haneke, un señor que, entre otras cosas, transformó a Isabel Hupert en la femme más fatal que haya parido el cine francés (para quienes duden, ver La pianiste).
Esta remake, con Naomi Watts como la mujer que junto a su hijo y su marido se ven torturados (en todos los sentidos) por dos seres incalificables, es una reversión puntillosa y calcada del opus que le da origen. Su continuo set de cachetazos al espectador y a la forma en que se suele ver y sentir el cine, está felizmente intacto.
-¿Por qué hacen esto?-, pregunta una de las víctimas a pocos minutos de comenzado el film.
-¿Por qué no?-, recibe como respuesta.
Y allí está la clave de todo lo que viene después: momentos irremediablemente caprichosos, un par de villanos que transforman en cómplice al espectador en más de una ocasión y un director que juega con los nervios del observante con un cinismo y un don de titiritero formidables.
Funny Games es un trabajo casi definitivo sobre la violencia en el cine, o sobre como pensarla y plasmarla. O más aún, sobre cómo uno la recibe y asimila. Esto, tanto en su versión original como en este cover fílmico. Ahora, la validez o legitimidad de la remake propia con semejante similitud y su relación con el hecho artístico, es algo que habrá que discutir con las aguas festivaleras ya calmadas.
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Daniel Castelo
Bonus Track
Michael Haneke habla sobre la Funny Games original.
parte 1
parte 2
crítica: Paranoid Park
Paranoid Park, de Gus van Sant. EE.UU. / Francia. 2007. 90´
Gus van Sant vuelve a retratar a los high school kids y nuevamente alejado de la bobaliconada ciega y negadora propia del cine mercachifle o la televisión pop corn.
El título refiere al lugar de encuentro de decenas de skaters, en cuyas cercanías murió (literalmente) partido al medio por un tren un agente de seguridad.
Un flacucho de pelos rubios, capucha y familia desangelada es el protagonista de un relato que está contado desde la fragmentación narrativa, pero con el pulso decididamente certero de su director, que profundiza lo hecho en Elephant en términos visuales y de punto de vista.
The Dream is Over, parece decirnos una y otra vez Mr. Gus con respecto a los adolescentes yanquis, hijos del conservadurismo y contemporáneos de una guerra que no les importa ni les importará jamás.
Paranoid Park, más allá de eso, es un trabajo más que correcto y que renueva la confianza en un director que parece haber consolidado su costado alternativo dentro de la industria.
* * * 1/2
Daniel Castelo
Bonus: Más de 110 mil entradas vendidas
miércoles, 16 de abril de 2008
crítica: It Does Not Hurt
Mne No Bolno (No Duele), de Aleksei Balabanov. Rusia, 100´Misha (Mikhail) y sus amigos transcurren el tiempo haciéndose pasar por arquitectos ó decoradores -dependiendo del caso- y estafando gente buena. Nos caen bien por labia y simpatía. Hasta que desembocan en la casa de Tata, una dama misteriosa de la cual Misha queda absolutamente prendado. Tata no es lo que parece (o sí, pero nos tomará tiempo comprender de qué se trata) y al mismo tiempo su vida se extingue rapidamente. Misha decide alegrar la triste coda de Tata (extenderla es imposible e inútil) y para ello acudirá a la ayuda de sus amigos (particularmente un grandulón encantador que se pasa las tres cuartas partes de It Does Not Hurt completamente ebrio), con resultados a veces buenos y a veces no tanto. El film es sumamente entretenido y veloz (incluso en sus pausas) y su factura formal no responde demasiado a ninguna escuela soviet que se precie de tal, si no mas bien a Balabanov y su ritmo personal (ya expuesto y disfrutado en Brother, cuya reseña se halla en el fondo mismo de este blog). La banda sonora de It Does Not Hurt es destacable en varios puntos, aunque quizá el más notorio sea el hecho de incluir el hitazo de antaño Mammy Blue como leit-motiv, e incluirlo casi doce veces a lo largo de toda la historia sin que ello provoque hastío auditivo en el espectador.
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Daniel Celina
crítica: CSNY, Deja vu
CSNY / Deja vu, de Neil Young. EE.UU. 2008. 96'
Corría el año 70 cuando el joven Neil Young junto a sus caballos salvajes recitaba una de sus canciones de protesta más conocidas contra la guerra de Vietnam: “Ohio”. Hoy, casi 40 años después, ni él ni sus caballos son tan salvajes como lo fueron entonces, pero aún así persiste aquel espíritu de protesta en su interior, y como es obvio, esta vez apunta contra la guerra de Iraq. Sí, es cierto que está viejo, gordo y más reducido que hace unos años, pero es indiscutible que su lírica y su música aún sigue tan vigente como entonces.
“Deja Vu” (título oportuno si los hay) es un documental que oscila entre el punto de vista de los cantautores (Crosby, Stills, Nash y Young) y el de un público conformado por opiniones tan adversas como las de un gran número de periodistas de distintos medios. Indudablemente uno de los aspectos más sugestivos del film es el poder apreciar una amplia gama de opiniones que al fin y al cabo terminan concediendo un resultado considerablemente parcial, algo que claramente Neil Young decidió hacer como provocación hacia todos aquellos que lo acusan de inmoral y de tener marcadas tendencias hacia las políticas de izquierda.
En definitiva, aún para aquellos que no están interesados en cuestiones políticas, la película resulta una interesante propuesta para volver a escuchar sus antiguos clásicos y sus nuevos clásicos en potencia.
* * * 1/2
Martín Torres
Bonus: Mucha gente
Una variada y rica programación, con secciones que atraen la atención de cinéficos e inciados, operas primas argentinas como "Los Paranoicos" (foto) y "SOS Ex", retrospectivas y filmografías "encontradas" componen un festival que ya es un éxito, cuando faltan cinco días para su finalización.
crìtica: Bye bye life

Bye bye life, de Enrique Piñeyro. Argentina. 2008. 90`
Gabriela Liffschitz murió en 2004, a los 39 años, víctima de un cáncer que le destruyó el cuerpo durante cinco años. Enrique Piñeyro decidió retratar los últimos días de la escritora y fotógrafa, tras caer en cuenta de que un trabajo de ficción sería imposible por la falta de tiempo.
El director de Whisky Romeo Zulu entrega un trabajo breve pero inmenso en su testimonio, lejos del reality en que podría haber caído un relato sobre una enferma terminal.
Liffschitz porta el estandarte de quien pelea sus últimas horas pero desde el lugar de la no-enferma, o al menos desde una imagen alejada de lo que se supone que es ser un enfermo de cáncer.
Durante los 90 minutos de fílmico vemos actrices ensayando una posible dramatización del caso y a la propia ¿homenajeada? opinando y dictaminando los tiempos y modos en que la trama se desarrolla. Piñeyro, maestro de ceremonias del caso, diseña, da la orden de apagar cámara en el momento justo y redondea un trabajo que, afirma, no será estrenado comercialmente.
"No me imagino a nadie yendo un sàbado a la noche a ver la pelìcula", dijo despuès de la proyección.
Hay que aprovechar, entonces.
* * * *
Daniel Castelo
martes, 15 de abril de 2008
Bonus: Proyecciones gratis y al aire libre
Antes, en la tarde del sábado y primera función del domingo, las sensaciones otoñales (menos de 15 grados, cielo gris, primeros fríos, llovizna), no fueron un obstáculo para la muy buena respuesta del público. En el bello pasaje Carlos Gardel del barrio del Abasto, se vieron "Mundo grúa" (foto) y "Luca" el sábado, y "Una de dos" de Alejo Taube el domingo temprano.
Así es la programación actualizada:
Sábado 19
14 hs. “Ciudad de María”, de Enrique Bellande (2001, 85’)
16 hs. “Cándido López, los campos de batalla”, de José Luis García (2005, 102’)
18 hs. “Luca”, de Rodrigo Espina (2008, 90’)
Domingo 20
16 hs. “Ana y los otros”, de Celina Murga (2003, 80’)
18 hs. “Los próximos pasados”, de Lorena Muñoz (2006, 85’)
Bonus: Música para tu piel indie
Cada noche de 22 a 24 hs., diversas personalidades relacionadas con el festival –directores, críticos, actores y programadores— ambientan el lugar con sus gusto musical.
A continuación, la programación prevista para esta semana:
Martes 15: Diego Lerer
Miercoles 16: Ezequiel Acuña
Jueves 17: Serge Bozon
crítica: Obscene

Obscene ("Obsceno"), de Daniel O'Connor & Neil Ortenberg. EE.UU. 2007. 97´
Para la gran mayoría del público que asiste al Bafici, Barney Rosset es un perfecto desconocido. Sin embargo, sólo unos pocos minutos después de comenzado Obscene se nos vuelve familiar, amistoso, mucho más que un viejo editor con aires de mito viviente.
La historia de la revista Evergreen es la de la contracultura misma dentro de la prensa yanqui. Un derrotero elejado del glamour de las grandes publicaciones, a la vez que metido de lleno en la trinchera de lo que la oficialidad patea debajo de la alfombra. En ese sentido, Rosset es fiel militante de lo border: radicalizado, fanàtico de sus principios, adicto a casi todo, mujeriego, amante del porno... un señor del que hubiera valido la pena ser amigo allá en los 60s.
Obscene magnifica y transforma en leyenda todo eso que ya sucedió pero aún sigue vigente, con testimonios de John Waters y otros degenerados con quienes nos gustaría salir de juerga un día de estos.
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Daniel Castelo
crítica: Redacted

Redacted, de Brian de Palma. EE.UU. 2007. 90`
El alicaído Brian de Palma (más allá de los resultados, las recientes Femme Fatale y Black Dalia no fueron bien tratadas por prensa y público) se presenta en el Bafici con una producción que dedica parte de sus mejores cartuchos a la invasión yanqui en Irak.
El foco está puesto sobre la violación de una joven y el asesinato de su familia, por cuenta y cargo de dos soldados de un escuadrón desmadrado tras la muerte de su líder en un atentado.
De Palma pone en pantalla su agudeza discursiva y su certeza en el tratamiento de la imagen con mucho más tino que lo demostrado en los últimos tiempos. La fiereza de los criminales y la idiotez de una guerra sólo legitimada por el odio al distinto son solo dos puntas de un trabajo llamado a ubicarse entre lo más destacado de su realizador y del cine de guerra en su conjunto.
* * * *
Daniel Castelo
lunes, 14 de abril de 2008
crítica: Up The Yangtze
Up The Yangtze (Remontando el Yangtzé), de Chang Yung. Canadá, 93´Una represa monstruosa se alza sobre el monumental río Yangtze y se devora varios pueblos y al mismo tiempo las esperanzas de sus habitantes. Los jóvenes buscan inserción laboral y sensación de progreso/bienestar consiguiendo empleos en los cruceros turísticos que atraviesan dicho río. Deben aprender inglés y cambiar sus nombres originales por copias gringas del tipo Cindy o Harry para dar buena impresión. Algunos cantan en el crucero para un público de ancianos canadienses. Mientras tanto, la represa y sus crecidas devoran hectáreas de china milenaria. Este documental es tan funcional a todo lo que sucede que termina dando la sensación de que todas las personas expuestas en él hablan a través de un guión. No obstante, su fotografía tiene puntos sublimes y su alegato en contra de esa clase de progreso horrible no deja de ser digno.
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Daniel Celina
crítica: Little Moth
Xue Chang (Polillita), de Peng Tao. China, 99´Si hay gente mala malísima, que se note. La pequeña Xiao contrae una enfermedad que le impide utilizar sus piernas. No tiene mamá y su papá es un ebrio de manual. Y un mafioso de cuarta no tiene mejor idea que vender a la pobre Xiao a una pareja que la utiliza para mendigar y obtener algunos yenes con su desgracia física. La enfermedad de Xiao podría curarse con el tratamiento adecuado, pero su “dueño” -un visionario de los negocios- decide no brindarle dicho tratamiento, aunque su esposa -cariño incipiente mediante- espera hasta altas horas de la madrugada que su marido se duerma para ofrecerle a Xiao unas infusiones no tan certeras como el tratamiento en cuestión, pero igualmente efectivas. A partir de este planteo, Little Moth se limita a exponer individuos malos que hacen -o tienen ganas de hacer- cosas malas. Es una obra incómoda en la que después del primer madrugón ya no confiás en nadie –incluso en la esposa del “dueño” de Xiao, que al fin y al cabo parece reparar en ciertos pifies y procura hacer algo al respecto- y no te quedan dudas de que muy pocas veces alguien puede hacer algo de onda y sin que ello perjudique sus propios intereses. Se agradece la no-inclusión de un final feliz, elemento que convertiría a Little Moth en un fiasco. Se agradece y al mismo tiempo se detesta, por que salís de la proyección con ganas de golpear seriamente a -casi- todos los protagonistas y con ganas de regalarle un revolver a Xiao para que los remate a todos (sus piernas no funcionan pero sus manos sí).
Cuota freak: Xiao y su amigo sin un brazo, caminando uno sobre el otro por las calles, remite en cierta forma a uno de los personajes dobles de El Topo.
* * * 1/2
Daniel Celina
domingo, 13 de abril de 2008
crítica: Georgi and the Butterflies
Georgi i peperudite (Georgi y las mariposas), de Andrey Paounov. Bulgaria, 70´El Doctor Georgi Lulchev (un psicópata hiperactivo según el decano de su universidad) es el encargado de dirigir un neuropsiquiátrico apartado que se halla azotado por penurias económicas. El Dr. Lulchev supone que los internos precisan ocupar su tiempo en cosas que no sean precisamente las que rondan sus cabezas, de modo que analiza emprendimientos para mantenerlos “entretenidos” y al mismo tiempo subsanar el rojo en las cuentas del hospicio. Cultivar caracoles, criar gusanos de seda, nutrias y avestruces, e incluso elaborar pan de soja (no existe pan de soja en ningún mercado del mundo, o al menos no completamente de soja, como es la idea del Dr. Lulchev). Queda por ver si los emprendimientos cumplen las expectativas económicas. Lo aparente resulta ser que, mientras tanto, los internos no pasan un mal rato. Y si todo lo demás falla, el buen doctor juega a la lotería cada tanto intentando ganar el Gordo de Navidad. Se trata de un grato documental que derrocha buenas intenciones (en sus exponentes) y buena fotografía (particularmente una toma a ras del suelo con un caracol en primer plano que parece trescientas veces más grande de lo que es).
crítica: The Elephant and the Sea
The Elephant and the Sea (El Elefante y el Mar), de Woo ming Jin. Malasia, 100´Un joven transcurre su vida pescando (peces, lagartos, empleos ó incautos conductores, dependiendo del caso) mientras un adulto -que acaba de regresar del mar luego de 4 días de ausencia- se merienda con la noticia de que su esposa ha fallecido por una infección y con la advertencia de que todo el pueblo se halla en cuarentena. El joven transcurre sus tardes -no hay noches de ninguna clase en esta obra- despuntando las técnicas anteriormente relatadas, mientras el adulto es reubicado en un centro de contención junto a una lata de galletitas donde conserva las cenizas de su dama. Dos situaciones aparentemente diferentes en sentido práctico, pero que encuentran su nexo en lo deprimente del entorno (hay palanganas de plástico por todos lados) y en el intento de subsistencia que presentan ambos individuos, subsistencia material y sentimental que comparten y trocan dependiendo de las situaciones, aunque los intentos no resulten del todo bien y aunque ninguno de los dos se cruze la cara con el otro durante los 100 minutos de metraje. El final ofrece una pequeña cuota de esperanza que no logra enmascarar lo terrible que puede resultar el hecho de preparar una trampa para osos malayos para volver al otro día y encontrar que tu presa no es precisamente la que estabas esperando.
crítica: Otto; or: Up With Dead People
Otto; Or: Up With Dead People (Otto; o Arriba Los Muertos), de Bruce LaBruce. Alemania / Canadá, 95´sábado, 12 de abril de 2008
crítica: Val Lewton: The Man in the Shadows
Val Lewton: Man in the Shadows (Val Lewton: El Hombre en las Sombras), de Kent Jones. EE.UU, 77´Una mirada muy completa y respetuosa acerca del productor de Cat People, y los inconvenientes (personales y de producción) que debió enfrentar la mayoría de las veces. Inconvenientes que contrastan en pantalla a través de su sólida obra. La cantidad de halagos que recibe su muñeca de productor no resulta ni excesiva ni obsecuente por dos motivos: El primero corresponde a que los segmentos de sus films -The Man in the Shadows está llena de ellos- responden exactamente a lo que se comenta con inusitada admiración. Y el segundo motivo corresponde a que los admiradores que vuelcan azúcar sin parar son Roger Corman, Hiyoshi Kurosawa, Jacques Tournier -desde el más allá- y Martin Scorsese (a cargo de la narración en off). Atención a los fragmentos de Apache Drums, última producción de Lewton dirigida por nuestro crédito local Hugo Fregonese. The Man in the Shadows es un tierno homenaje disfrazado de documental. Al borde de ser considerado imperdible, particularmente si se contó con la suerte conseguir entradas para I Walked With a Zombie.
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Daniel Celina
viernes, 11 de abril de 2008
crítica: Fear(s) of the Dark

Fear(s) of the Dark
Es temprano para afirmar que “Fear(s) of the dark” quizás sea el mejor film proyectado en este BAFICI, pero hay muchas probabilidades de que así sea. Lo cierto es que la fórmula no podía fallar, y de hecho, no falló: los mejores historietistas actuales del mundo haciendo animaciones de sus oscuros delirios ilustrados. En forma de capítulos (o netamente pesadillas), las macabras y surrealistas historias se suceden una tras otra y van creciendo hasta un climax tan aterrador como impactante. Charles Burns proporciona el mejor de todos los segmentos, con una historia mezcla de Kafka y David Cronenberg, pero realmente todos los autores se lucen con adaptaciones de sus dibujos a la pantalla grande. Fans del comic: ya tienen un dvd nuevo que conseguir para su videoteca.
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Mariano Torres
crítica: Dr. Plunk

Dr. Plunk (Dr. Plunk) Dir. Rolf de Heer - 84´
El viejo truco de filmar como cine primitivo, sin diálogos y placas mediante, debería tener un límite cuando no hay nada nuevo para contar ni exprimirle al ¿género?. Después de todo, habrá siempre homenajes a Chaplin y odas a Buster Keaton, pero no necesariamente por ello buenas ideas. Dr. Plunk parecía ser una excepción a esta regla: la premisa en sí era, cuando menos, interesante. Un científico loco de principios de siglo XX (año 1907, para ser exactos) descubre que en 100 años el mundo llegará a su fin, y como nadie parece creerle, decide inventar una máquina para viajar en el tiempo y traer pruebas de su predicción. Hasta ahí, un argumento divertido. Pero cuando las situaciones cómicas se reducen a un mismo y único chiste repetido hasta el hartazgo, e inclusive el argumento no avanza hacia ningún lado haciendo que los escasos 84 minutos de cinta parezcan eternos, lo que pudo ser una buena idea termina como un mero homenaje al cine mudo, de esos que no hace falta ni ver porque sabemos exactamente cómo empiezan y cómo terminan.
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Mariano Torres
crítica: Llik your Idols

Llik your idols – The Cinema of Transgression (Llik Your Idols: el cine de la transgresión) Dir. Angelique Bosio – Francia/USA - 70´
Antes del VHS y mucho antes del voyeurismo digital, allá por los años 80s, la verdadera escena del underground fílmico pasaba por New York y sus múltiples vanguardias. La más impactante, sin dudas, fue la del porno-gore-hardcore que realizadores ultraindependientes como Bruce Labruce y bandas como Sonic Youth (de dónde proviene el título del film, cambiado por un juego de palabras) explotaron llevándolo a su máxima expresión. La furia y desenfado de estos directores sin pruritos que fueron capaces de mostrar escenas de sexo con sangre y mutilaciones varias, al tiempo que explotaban literalmente sus torsos con petardos y otros fuegos artificiales, es capturada explícitamente por la cámara de Bosio, quien rememora con cierta nostalgia aquellos gloriosos ochentas que mucha gente seguro no querrá recordar. Un documental fuerte, no apto para cardíacos, que muestra el ¿cine? más visceral como debe ser: rápido y furioso.
Mariano Torres
crítica: Secrets Behind The Wall
Brutal ejemplo de cómo te afecta vivir en un monobloc. Una pareja de amantes -miembros vitalicios del partido comunista- alternan cariño y reconocimiento de cicatrices (físicas y de las otras) mientras un joven estudiante los espía desde un departamento vecino despuntando su voyeurismo. Hay en este film un trato sumamente minucioso respecto a los cuerpos -al extremo de convertir el baño de esponja de una dama en una pequeña joya en blanco y negro- y una exacerbación de todo aquello que parezca chato ó cotidiano para su realizador -al extremo de convertir una charla de vecinas en un cotorreo alucinante que te obliga a taparte los oídos-. El joven estudiante traza un paralelismo entre vivir de ese modo y experimentar con un chimpancé encerrado en un cuarto cubierto de espejos, con la consecuente locura del simio al cabo de cinco días. El joven corre con ventaja pues su departamento carece de superficies espejadas, así y todo termina enloqueciendo. Las secuencias de cariño son tan delicadas y bonitas que las secuencias de violencia y sexo forzado provocan auténtico disgusto, particularmente por los gritos.
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crítica: Japan Japan
Reducir el interés que genera el Imperio del Sol Naciente en un par de hentais y -particularmente- en un video sumamente guarro es un desacierto de Imri y de Japan Japan, film que ofrece una perspectiva multimedia (hay aquí formatos y técnicas como para repartir durante todo 2008, incluído un montaje rítmico sobre GoogleEarth tan llamativo como innecesario) sobre un individuo que no parece encontrar su sitio -no lo dejan- y deambula de situación en situación intentando buscar algo que probablemente nunca aparezca. El apartado sonoro quizá sea el punto más alto de Japan Japan, incluyendo una canción de protesta de un juglar palestino -que el protagonista se encarga de considerar patética- y un extraño musical que puede sacarte de quicio ó divertirte ó hacerte enojar mucho, dependiendo de cómo te aproximaste a Japan Japan durante los 45 minutos anteriores.
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Daniel Celina
crítica: Savage Grace
Savage Grace (Gracia Salvaje) de Tom Kalin - EE.UU. - 96´Barbara Baekeland podría ser la faz desconocida de Amber Waves, y ambas parecen estar enamoradas de sus respectivos hijos. Aunque aquí la cuestión no radica específicamente en una relación incestuosa -que no es tal- dicho elemento forma parte de uno de los episodios que contribuyen a la inevitable disgregación familiar, que se sucede en lugares tan lindos que parece mentira que cierta gente insista en sentirse atribulada en sitios como Palmas de Mallorca o algo así. Moore trasciende con frialdad y elegancia la mayoría de las situaciones -incluso puteando en español- y tal vez dicha elegancia desvíe nuestra atención de donde nunca deberíamos haberla apartado: su hijo (Eddie Redmayne). En definitiva, la historia de un clan quebrado en el que ninguna alternativa -por sexual y psicotrópica que sea- parece ser efectiva contra el filoso desenlace. La secuencia del viaje en descapotable por un camino de cornisa, con mamá Barbara volanteando para que su hijo y una amiga del mismo se unan/alejen al compás de la inercia, es un ejemplo de buen montaje que no debería pasar desapercibido.
* * * 1/2
Daniel Celina
crìtica: Shine a Light

Shine a Light, de Martin Scorsese. EE.UU. 2008. 122`
Llegó la película definitiva para dejar sentado que los Stones son el dinosaurio más querible y perdurable que tiene el rock. Ver a Mick Jagger, con 64 años a cuestas, sobrepasar al escenario como si hubiera empezado a tocar hace un mes, es poco menos que insultante para los que tenemos la mitad de su edad y nos cansamos cuando tenemos que subir dos pisos por la escalera.
Los chicos son monstruosos, el show hace honor a sus protagonistas y la cantidad y efectividad de las cámaras de Scorsese serían demasiado para retratar a cualquier otro grupo, pero las majestades satánicas son religión y cualquier rezo les queda chico.
Jagger es definitivamente el más grande showman que tiene el rock¨, histriónico, saltarín, completo; Keith es el guitar hero por excelencia; Ron Wood -el pendejo de 60 años- hace bien lo suyo y Charlie Watts (67 abriles) bate el parche y -en un gran momento- mira a càmara y resopla su cansancio después de sacudir los bombos.
Las dos horas de film son casi por completo el registro del recital brindado en un teatro Beacon de New York, ante un público que parece salido de un casting (Bill Clinton incluído). De backstage hay muy poco, algunos minutos al comienzo como para agregarle guiño cinéfilo al asunto. Pero el placer de la ejecución, la imagen de los sobrevivientes en estado de gracia, el sonido impecable y la imagen perfecta justifican todo y hasta hacen que la espera por el futuro DVD con escenas editadas y más detrás de escena, pueda llegar a convertirse en una agonía difícil de llevar.
* * * * 1/2
Daniel Castelo
Bonus Track
Periodista: -¿Pensás seguir haciendo esto a los 60 años?
Jagger (hace unas tres décadas): -Sì, por supuesto.
"Yo siempre quise ver a los Rolling Stones y esta era una buena oportunidad" (una señora que superaba cómodamente los 70 años, a la salida de la función)
jueves, 10 de abril de 2008
crítica: I'm a Cyborg but that's ok

I'm a Cyborg, but that's OK (Soy un cyborg, pero está bien) de Park Chan-wook - Corea del Sur - 105'
El director de esa maravillosa trilogía de la venganza que comenzó con Sympathy for Mr. Vengeance, continuó con Old Boy y concluyó con Lady Vengeance, vuelve ahora al ruedo con un film tan bizarro como extrañamente poético, aunque un poco inferior a sus anteriormente mencionadas películas. La historia de una jovencita que se cree cyborg divierte en un principio gracias a un aire de comedia delirante y absurda, pero termina redundando cuando al realizador se le acaban las situaciones cómicas que se podían explotar con la premisa. Es ahí cuando nos damos cuenta que I´m a Cyborg... no es una comedia, aunque tampoco encaja bien dentro del género drama.Lo cual lleva a la conclusión de que, al igual que su colega Takashi Miike (de quien en éste mismo festival se proyecta su western Sukiyaki Western Django), Chan-wook es uno de esos autores inclasificables. Lo cual nunca es algo malo.
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Mariano Torres